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Detectar el estrés en la oficina

agosto 26, 2017

Hay ocasiones en las que en nuestro lugar de trabajo nos someten a cierta presión que lejos de ayudarnos a rendir mejor lo que hacen es cargarnos de estrés y hacer que nuestro rendimiento disminuya.

Molestias musculares, dolores de cabeza, ansiedad o falta de interés por el trabajo son algunos de los síntomas que denotan que estamos estresados. Y este estrés no sólo puede afectarnos a nosotros, sino que además perjudicará al trabajo del equipo.

Es cierto que existe un estrés positivo que hace que tu nivel de concentración aumente, pero si se sobrepasa alguno de estos niveles nos hará más daño que bien, y el estrés afecta independientemente a cualquier nivel jerárquico de la empresa.

Puede que te aísles, te vuelvas escéptico a todo o que tus horas de sueño se alteren, y con todo esto lo que tienes que lograr es una diminución del estrés tomando ciertas medidas.

¿Pero cuando se sabe que estamos estresados?

Se suelen ir dejando evidencias en distintos puntos de nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, hay trabajadores que se llevan la tensión a casa y no saben separar su vida laboral de su vida personal, y eso desemboca en disputas domésticas sin sentido.

Según los expertos es recomendable tomarse veinte o treinta minutos para estar solo y relajar la mente antes de que pueda producirse algún conflicto.

Es cierto que normalmente el estrés parte de un jefe con déficit de capacidades de liderazgo y que exige resultados poco realistas que a menudo frustran a empleados por no alcanzarlos.

Así que es importante tener una buena relación con el jefe para que en el caso de que esto suceda poder mencionarlo, y en el caso de ser jefe la empatía juega un papel determinante, puesto que si nuestros empleados están estresados y presionados por encima de sus posibilidades no estarán contentos y rendirán menos.